
La originalidad no existe
¿Mala noticia? ¡Para nada! Es más, es una maravillosa: puedes quitarte ese peso de encima: la originalidad no existe.
Descubre una variedad de voces y perspectivas en estos artículos donde comparto mis reflexiones, aventuras y experiencias únicas. Sumérgete en un viaje de desarrollo personal, bienestar emocional y creatividad, diseñado para inspirarte y ayudarte a alcanzar una vida plena y auténtica.

¿Mala noticia? ¡Para nada! Es más, es una maravillosa: puedes quitarte ese peso de encima: la originalidad no existe.

El miedo a escribir es el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos, a no ser capaces de preservar nuestra identidad.

Nuestra voz no es buena ni mala ni mejor ni peor. Es una voz y, como todas las voces (como todas las verdades) merece ser tenida en cuenta.

La originalidad es algo sobrevalorado —o relativamente inexistente. Más que perseguirla incesantemente, te recomiendo: «Encuentra tu voz».

Tenemos derecho a estar equivocados. Es más, yo diría que es un deber moral, ya que se trata de la forma más fácil de garantizar aprendizaje.

Hay dentro de cada uno de nosotros un músculo, una célula… que siempre va a tratar de convencernos de que no lo intentemos. Veamos por qué.

El miedo a escribir —como cualquier otro temor— es, en realidad, el reflejo de otro miedo subyacente que es el que verdaderamente hemos de descubrir —y combatir— para acabar con él (o ellos) de raíz.

Bienvenidos a este pequeño viaje llamado «El oficio de escritor». Soy Ibai Fernández y os voy a acompañar a lo largo de él.